En la actualidad, la automatización y la digitalización de los procesos industriales han incrementado la necesidad de sistemas de conexión cada vez más compactos, eficientes y confiables. Dentro de este contexto, los microconectores se han convertido en componentes esenciales para numerosas aplicaciones industriales, permitiendo la transmisión de energía, señales y datos en espacios reducidos sin comprometer el rendimiento ni la seguridad.